FRUTAS DE ARAGÓN

La historia de las Frutas de Aragón comienza hace dos mil años, durante la Época Romana. Ya entonces, la comarca de Calatayud era famosa por la calidad de su fruta y su método de cocción de la fruta fresca en jarabe para conservarla.

La tradición se mantuvo, y así en 1603 el viajero francés Bartolomé Joly contaba como en Calatayud era tradicional obsequiar a los visitantes con frutas confitadas en azúcar.

Todavía faltaba el toque final, y no fue hasta hace unos 70 años aproximadamente, cuando a algún desconocido pastelero se le ocurrió bañar los trozos de fruta con chocolate.

El éxito fue tal que se popularizaron con el nombre de Frutas de Aragón.

Frutas de Aragón o Bombón de Frutas Confitadas

La comunidad autónoma de Aragón cuenta con una antiquísima tradición frutera. Existen testimonios del siglo XVII en los que aparecen referencias a estas frutas típicas aragonesas.

Este tipo de producto se elabora cubriendo de chocolate la fruta confitada troceada previamente. En la actualidad está extendido por diversas partes de la Península, sigue siendo un dulce autóctono y reglamentado por una denominación, para preservarlo de posibles imitaciones.

Como ingredientes principales para la confección de la Fruta de Aragón, aparece únicamente el chocolate, el cual debe de contar con un mínimo de un 34 % de manteca de cacao, sin poder utilizarse ningún otro tipo de grasa.

La Fruta de Aragón, tal cual marca el consejo regulador, puede realizarse con distintas variedades de fruta, pera, manzana, melocotón, albaricoque, cereza, naranja, higo, ciruela o manzana, ya sean todas estas variedades surtidas o por separado.

Después cada fabricante, decidirá que variedades utiliza y en que proporciones, si el producto final es un surtido.

frutas de aragónConserva de Frutas de Aragón

El método de conservación empleado para la conservación de esta fruta consiste en cocerla fresca en una solución azucarada, similar a un jarabe, para que el azúcar proteja íntegramente a la fruta.

En este proceso, al aumentar el nivel de azúcar de la fruta se evita que el producto se deteriore rápidamente.

Este proceso, entre otras cosas, sirve para garantizar un perfecto estado de conservación de cara al consumidor. De esta manera, resulta un exquisito manjar con una jugosidad y sabor que avalan la larga tradición de este producto típicamente aragonés.

Su presentación, agradable al consumidor, se realiza en un plástico encelofanado de una gran variedad de colores, asignando cada color a un tipo de fruta en concreto.

Igual que en sus orígenes, las Frutas de Aragón, continúan siendo un regalo característico de nuestra tierra, y del cual nos sentimos muy orgullosos de poder contribuir.